jueves, 28 de febrero de 2013

El ladrón de bicicletas (1948)

Director: Vittorio de Sica (Italia)

Género: Drama – Neorrealismo


Resumen de la película:

Esta película de Vittorio de Sica, rodada y ambientada en la Italia de la posguerra (1948), narra la historia de un padre de familia (Ricco) perteneciente a la clase obrera y los problemas cotidianos a los que se enfrenta, en este caso el robo de su bicicleta, elemento esencial para la supervivencia de su familia.

La película empieza en un barrio obrero de Roma, donde se pueden ver los típicos edificios donde se apelotona y malvive la clase obrera. En este barrio, vemos como el protagonista, que hasta el momento estaba en el paro, consigue un empleo como fijador de carteles entre otros muchos hombres que se pelean por dicho puesto.
El único requisito para poder trabajar es disponer de una bicicleta, objeto que Ricco ha empeñado previamente para poder alimentar a su familia.

Una vez aceptado el empleo, se dirige a la casa de empeños por tal de recuperar la bicicleta. Para ello su mujer se ve obligada a empeñar a su vez toda la ropa de cama de la que disponen. Cuando recupera la bicicleta se muestra un ambiente de esperanza que rodea a la familia.

Desgraciadamente esta esperanza no dura mucho ya que el primer día de trabajo, mientras Ricco está pegando un cartel, dos individuos compinchados le roban la bicicleta y uno de ellos le despista cuando el protagonista intenta ir detrás del ladrón. En ese momento y hasta el final de la película, Ricco intentará encontrar al ladrón y a su bicicleta junto a su hijo Bruno.

Los dos personajes se emplean a fondo en la búsqueda, ayudándose mutuamente y tras recorrerse Roma consiguen encontrar al ladrón, pero no a la bicicleta. Tras intentar denunciar al ladrón la policía le dice a Ricco que es inútil ya que no tiene pruebas ni testigos del robo, así que Ricco y su hijo deciden irse impotentes.

Al final de la película el papel que hasta ahora tenía Ricco, el de perseguidor, da un vuelco ya que se convierte en el perseguido (ladrón él también) al intentar robar una bicicleta, acto que culminará en fracaso ya que es alcanzado por unos hombres. Es la mirada entristecida de su hijo pidiendo piedad por su padre lo que hace decidir al propietario de la bicicleta no denunciar a Ricco. Finalmente éste y su hijo se marchan entre la muchedumbre.



Posible análisis: 


En esta película podemos encontrar diferentes metáforas e interpretaciones más allá de mostrar la simple realidad, que es en parte lo que intenta esta película neorrealista.

En primer lugar vamos a comentar el papel y significado que tiene la bicicleta. Prácticamente toda la película gira entorno a este objeto que básicamente tiene dos simbologías. La primera, al empezar la película, es un signo de trabajo, esperanza y alegría ya que le permite a Ricco obtener un empleo y esto les puede sacar de la miseria a él y su familia. Esto, relacionado con el contexto histórico en que nos situamos, se puede aplicar al sentimiento de la sociedad italiana en general, ya que se encuentran en la posguerra, momento en el que se debe mirar al futuro con esperanza y dejar atrás los momentos oscuros de la Segunda Guerra Mundial. Esto es lo que a lo mejor nos pretende transmitir el director, que no se debe perder la ilusión en momentos así ya que la alegría puede encontrarse en objetos tan simples y cotidianos como en una bicicleta, en el caso de Ricco.

Por otro lado, en el momento en que le roban la bicicleta al protagonista nos sumergimos en un ambiente de desesperación, tristeza e impotencia, sentimientos que a su vez se pueden extrapolar a la sociedad  de entonces, deprimida por la guerra que acaban de pasar y que se encuentra en un país donde escasea el empleo y abunda la miseria.

Una escena muy significativa, es la del restaurante, en la que Ricco y su hijo, después de haberse enfadado entre ellos, entran en un bar en el que solo encuentran a gente de clase media, más rica y poderosa que ellos. Se sientan a comer y por un momento olvidan el robo de la bicicleta y el calvario de su búsqueda. El pequeño Bruno comienza a mirar a un niño bien vestido y peinado que le devuelve miradas de superioridad. Aquí se nos muestra el contraste entre clases que se podía encontrar en la época pero que continúa a día de hoy. También podemos notar el deseo de Ricco por verse en la situación de las personas adineradas que le rodean, y poderle darle a su familia todo lo que desee. Sueño que se ve interrumpido cuando vuelve a recordar que le han robado la bicicleta y debe encontrarla para poder llevar algo de dinero a casa.


Al final de la película, el papel de Ricco se transforma y se vuelve ladrón a su vez, en un intento desesperado de conseguir otra bicicleta ya que no puede recuperar la suya. Lo que nos muestra lo que es capaz de hacer el ser humano en casos de desesperación extrema, hacer lo que tanto problema le ha dado a él mismo, sabiendo que hace mal robando una bicicleta. Esta vez Ricco es salvado por la triste mirada de su hijo ante los ojos del hombre que ha sido robado. Lo que nos quiere transmitir es que al fin y al cabo lo que nos queda son nuestros seres  queridos y el apoyo y amor incondicional que nos darán sea cual sea la situación. 

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